No sé a vosotras, pero a mí me relaja visitar tiendas de decoración o del hogar. Ver esas sábanas, toallas, copas, taburetes o cubiertos tan ordenados por colores y tamaños despierta mi lado zen.
Ayer tuve un día duro, con mucho trabajo, y salí un poco agobiada de la oficina. Iba camino del metro (tengo 45 minutos de trayecto hasta casa) cuando vi que se acercaba el autobús. Sin pensarlo me subí y me fui hacia el centro. Bajé en Gran Vía con Passeig de Gracia y me metí en Zara Home, a desestresarme. Salí con 2 fundas de cojín estilo liberty para la habitación de mi hija. Me encantan los estampados a florecitas con colores suaves.
9.95€ cada una, me parecieron muy bien de precio.
Ya satisfecha, me fui a casa.
Esta mañana mi hija no ha querido mini bento. Se va al cumpleaños de su mejor amiga y no quería ir cargada con fiambrera, así que hoy no hay fotico.
El costillo me acaba de llamar. El lunes se va para Alicante, a hacer un nuevo Primark.






